miércoles, 13 de octubre de 2010

Historia martiana :D

Como todos los días martes, camine con cierta indiferencia al mundo, las personas y el frio, para mi fortuna el sol hacia su aparición, lo mire como si fuera una señal de buenaventura. Tome la micro que me lleva a destino, Av. España, en pleno centro de Santiago, maldita ciudad llena de vicios y falta de esperanzas, agregando el aire contaminado, seguí mi camino, solo eran 4 cuadras hasta mi sala de clases, mire la hora, 10:52 marcaba mi reloj, pensé; Estúpido yo, tengo la otra clase a las 5 de la tarde- Pero recordé esta grata compañía entregada por un gran amigo y la compañía de mi libro de turno, EL PLAN INFINITO de Isabel Allende.

Deje el tiempo pasar, disfrutando palabra a palabra aquel tejido de fantasía y realidad que me llevaba a un mundo bastante más agradable que el que vivo, hasta que el sueño comenzó a vencerme y la hora de la reunión llegaba. Se venía esa Express y su trozo de queque,-Gracias te dije ahí y lo digo ahora-.

Nuestro tema de conversación: las mujeres y el placer, que mas importante en un punto transitorio de la existencia o vida como vulgarmente se le llama, es más que eso, pero cada uno le entrega su propio sentido, acomodado según otros o según lo que nos toca experimentar. Esos momentos así de "iluminados" o francos son tan valorables, que pensé estar en un lugar distinto, a pesar de que mi entorno me recordaba todo lo que detesto.

Las horas pasaron, la rutina siguió, un juego de Ping-Pong de por medio, muy entretenido aunque fui víctima de la derrota 5 veces, que le puedo hacer, así como las gallinas no son buenas para volar, menos yo para darle golpes a una pelotita. La vida me entrego mejores virtudes que explotar y creo estar haciéndolo bien.

Ya son más de las 22hrs, omití muchos detalles, como lo que almorcé y ciertas cosas que me parecieron irrelevantes para esta mini capitulación de un día martes un puto día martes.

Me desagrada y me seguirá desagradando, pero gracias a las personas que me rodean me parece tan distinto a ratos que creo ser otra persona. Además seré honesto, en muchas ocasiones te nombre, te pensé y dibuje en mi imaginación, que aparte de fértil, es muy vivaz, no te relegue al final por poca relevancia ni nada, si no para saber que aun, al final del día, después de mucho hacer y divagar, sigues siendo tan nítida y clara, como el agua de las montañas, esas blancas montañas de invierno que me alegran al igual que mi gente, porque las veo al amanecer, fuertes, teñidas de blanco y esperándome con su mejor sonrisa.

1 comentario:

  1. Um eres bien creativo me encanto tu descripcion de un martes debo confesarte que en particular no odio ningun dia de la semana pero....
    no me gusta la calor no asi el sol...jjajajja

    bye una lindo blog

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