miércoles, 13 de octubre de 2010

Historia de caballeros sin nombre mal redactada.

Es cerca de la media noche, mi corazon palpita tan rapido como el galope de mi corcel, soy una sombra mas en busca de su destino. Ese dia comenzo como todos, con mis labores cotidianas, mis estudios, mis comidas, pero algo habia de cambiar mi destino para siempre; ya al final del dia te vi, estabas ahi como siempre, esperando, mis ojos se posaron en tu rostro, en tu todo. No nos conociamos, era la primera vez que nuestras miradas se hacian una, pero supe que heramos parte de la misma alma, tu tan bella,yo un simple mortal, pero supe de einmediato que serias mia. Estoy a un par de legua de tus apocentos, nadie transita las calles y un gota de sudor frio recorre mi frente, dejo mi corcel a distancia para no despertar a ningun curioso con el ruido, me acerco delicadamente a tu balcon, la luz tenue avisa que me esperas, suavemente me hago notar lanzado un gijarro a tu ventana. Sales sorprendida, creiste que no llegaria mi dulce doncella.

Espero que bajes, sales a mis brazos, nos besamos pausadamente, luego la pasion de años nos arrebato el tiempo y la cordura, si nos veian estabamos muertos. La suerte, Dios o quien sabe, estaba ayudandonos, nada pasaba, te mire, tome tu mano y emprendimos huida en direccion de mi caballo, os ayude a subir mientras en mi cabeza una maraña de dudas me hacian sudar aun mas. Emprendimos con destino incierto, hacia el horizonte a toda marcha sin mirar atras, nuestra vida empezaba ahora, cuando a un par de horas lo vimos, era él, tu esposo. La fidelidad en nustra epoca era un virtud, ir en contra de ella, se castigaba con la muerte, maldito bastardo que me la arrebataste. Ella tenia diecinueve años, mi edad la superaba por 3, el dia en nuestras vidas se cruzaron se convirtio en la seguidilla de encuentros fortuitos que la precedio por un par de años, puesto que tu padre, hombre de mala catadura y un afan ambicioso con todo lo que estuviese a su alrededor. Mas aun si cortejaban a sus hijas.

Era enero el mes, 11 el dia, tu te casabas con el dueño de la hacienda mas prominente de la ciudad, un hombre de gran porte pero malas intenciones, se decia que habia adquirido posicion y poder a base de engaños y tratos malhabidos, pero este personaje, con dinero y buenos contactos, se habia mandado a crear un pasado de rectitud y quien osara desafiarlo, terminaba muerto o pudriendose en un calabozo. Alli me econtraba yo, con mi amada en mi corcel y ese pusilanime en frente, esta demas decir porque su padre prefirio a ese hombre antes que a su humilde narrador. Lo encare, se encontraba con varios de sus hombres, alcance a contar mas de quince cuando estos nos atacaron, las ordenes eran matarme y a ella no hacerle ningun daño.

Pensaran que sali victorioso de tal afrenta, pues no. Esto lo escribo desde la carcel, me quedan 2 dias para ser ejecutado, aquel estupido la mato, saco su revolver y apunto a mis espaldas mientras me batia con sus hombres, ella me protegio,al escuchar el disparo, la vi desplomarze frente a mi, su mirada en la mia, ese dia tambien mi alma murio. Me abalanze sobre el, le di una estocada firme en el corazon, y me deje caer, mas no valia la pena vivir. Me acusaron de ambas muertes, y ahora espero redencion.

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