miércoles, 13 de octubre de 2010

Poema sin lirica IX

Triste la vida del que ama,
Solo sin nada más que su pasión
Eterna nobleza y desesperanza
Que en su corazón cobijo

Más con el tiempo deshecha
Todo arraigo de sus agravios
Rebosantes de alegrías y desdichas
Su eterna desilusión

De sueños anhelados, Meta inconclusas
Llantos sin consuelo dignos de aluvión
Amor verdadero flagelante
Que destruye todo corazón…

No hay comentarios:

Publicar un comentario