De la mano viajaban juntos,
caminos largos y enredados, por los cuales transitar, sin final aparente y en
una oscuridad aparente, acechante, pero provistos de buena Fe.
Propio del caminante es la preparación,
mas nada tenían, mas nada esperaban, estaban felices, emprender rumbo a lo alto
del fin. Ilusiones dibujadas en papel, pindatas con esfuerzo y recreadas con
amor. Inesperada la escalada, donde todo es gris. Entonces muere, el sentimiento,
la razón, la condición propia de la naturaleza humana, de la persona en sí, la característica
propia del adiós.
Entonces un alma se pierde, un llanto queda.
NdA: A veces es mejor llevar una linterna.
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