Caminando en un sendero, sin retorno, en dirección a la nada, buscando las respuestas de una vida atormentada, buscando aquello que nos hace únicos y especiales, aquello que nos completa y que una vez alcanzado nos destruye para reconstruirnos nuevamente, con mas virtudes y facultades, más inteligentes, menos arrogantes y digámoslos, más felices.
Qué triste que aquel proceso sea tan desgastador y en ocasiones un castigo tan tremendo, tener que secarnos una y otra vez, levantarnos para volver a caer y así ponernos de pie todas las veces necesarias, en pos de un sin sentido, o tal vez el único sentido posible de vivir, lograr ser felices.
Efímeros y poco valorados momentos, se necesita tocar fondo para entender, para discernir aquello, sonríe triste mascara de la desesperación, sonríe que llorar es muy fácil.
No hay comentarios:
Publicar un comentario